Gastronomía de autor · 2★ Michelin
El mar, servidoen su mejor momento
La cocina de Maresía nace a pocos metros de donde rompe la ola: lonja del día, huerto propio y una mirada mediterránea que respeta el producto antes de transformarlo.
La chef
Lucía Bram cocina lo que el mar le trae
Dos estrellas, ocho pases y una regla única: que el producto mande.
No hay un menú escrito en piedra. Cada mañana, cuando la lonja descarga, Lucía decide. Esa es la única regla de la casa: que el producto mande. Lo demás —la técnica, los años, las dos estrellas— está al servicio de lo que el mar haya querido dar.
El mar escribe el menú; yo solo lo traduzco.
El comedor mira al agua por tres lados y la cocina se ve desde la mesa. Cuarenta cubiertos, producto a kilómetro cero y un equipo que lleva junto desde la primera estrella.
En cifras
La cocina, en números
De la lonja al plato
La cocina en imágenes
Lo que se cuenta del comedor
Ocho pases sin un solo adorno inútil. Se nota que el menú lo escribe el mar y no el marketing.
La gamba roja a la sal me reconcilió con los restaurantes de hotel. Esto es otra cosa.
Cenamos con las cristaleras abiertas y el ruido del mar. El maridaje sin alcohol, sorprendente.
Lucía salió a saludar y nos contó qué había dado la lonja. Ese gesto vale dos estrellas más.
La mesa te espera
Reserva tu mesa frente al mar.
Los huéspedes tienen mesa garantizada; el resto, los viernes con reserva.