Boutique Resort & Spa · Mediterráneo
El mar como lo recuerdas,el lujo como lo imaginas
Un refugio frente al mar donde la talasoterapia, la gastronomía de autor y 120 metros de playa privada se funden en una sola estancia inolvidable.
Capítulo 01 — El camino
Sigues la línea de la costa
La carretera abraza el Mediterráneo y, kilómetro a kilómetro, el ruido se queda atrás. A un lado los acantilados; al otro, el azul abierto que te ha estado esperando todo el año.
Cómo llegar y transfer privadoCapítulo 02 — La playa
Llegas a tu propia orilla
Ciento veinte metros de arena dorada que terminan donde empieza Maresía. Sin paseo que cruzar, sin multitud: solo el sonido del agua y la huella de tus pies antes que nadie.
La playa privada y el beach clubCapítulo 03 — El agua
El borde de la piscina desaparece
La lámina infinita se funde con el mar hasta que no sabes dónde acaba una y empieza el otro. Aquí el viaje afloja el paso. Lo único que queda por decidir es hacia dónde mirar.
Capítulo 04 — El mar que cura
El agua de mar te devuelve el cuerpo
Talasoterapia templada, hammam, duchas de contraste. Dieciocho tratamientos que toman lo que el Mediterráneo lleva siglos haciendo y lo ponen a trabajar para ti.
Reservar el circuito de spaCapítulo 05 — Tu refugio
Tu suite te estaba esperando
Una estancia abierta al mar, la luz del atardecer hasta el último minuto del día y la cama mirando al horizonte. Has llegado. A partir de aquí, el tiempo es tuyo.
Ver las suites disponiblesTres formas de perder la noción del tiempo
Frente al mar
Suites con vistas abiertas al Mediterráneo y acceso directo a 120 metros de playa privada de arena dorada.
Spa de talasoterapia
Un circuito termal con agua de mar a 34 grados y 18 tratamientos para devolver el cuerpo a su ritmo natural.
Gastronomía de autor
La cocina de Lucía Bram, dos estrellas Michelin y una sola regla: que el producto mande. El menú lo escribe la lonja.
Las habitaciones
Tu refugio frente al mar
Tres maneras de quedarse. Las demás, en la página de habitaciones.
La casa
Maresía en imágenes
Huéspedes que vuelven
Llegamos con la idea de quedarnos dos noches y nos fuimos al quinto día. El spa al amanecer, antes del desayuno, es de esas cosas que no se cuentan bien: hay que vivirlas.
La cena degustación de Lucía Bram justifica el viaje por sí sola. Ocho pases y ni un solo gesto de más.
Solo doce habitaciones y se nota en todo: te llaman por tu nombre desde el primer café.
La playa privada por la mañana, sin nadie. Eso ya no se encuentra en el Mediterráneo.
Volvimos por segundo año. La habitación era otra; la sensación de volver a casa, la misma.
El circuito de talasoterapia es serio: sales del agua con la sensación de haber dormido una semana.
Reservamos directo por teléfono y nos trataron como a la familia. El mejor precio, además, estaba ahí.
Más allá de la habitación
Experiencias para recordar
Tres planes de esta semana. La agenda completa, en la página de experiencias.
Cata de vinos al atardecer
Viernes a las 20:00 en la terraza alta. Seis vinos de pequeños productores del Mediterráneo, contados sin solemnidad mientras cae el sol. 8 plazas.
Una mañana en velero
Sábados por la mañana. Tres horas de costa, calas a las que no llega ningún camino y un baño en mar abierto. Patrón de la casa. 10 plazas.
Yoga al amanecer
Cada día a las 07:30 en la playa privada, antes del desayuno. Esterilla, mar y la primera luz. Todos los niveles. 14 plazas.
Cómo llegar
Al final del camino, el mar
Final del viaje · Reserva directa
Reserva hoy. Recuérdalo siempre.
Misma casa, sin intermediarios. Lo que ahorras en la comisión se queda en tu estancia: mejor precio garantizado y cancelación flexible.